¿Cómo afecta la emigración a la familia que quedó atrás?

Evidentemente que cuando ocurre la emigración de algún miembro de la familia, ésta en su totalidad se ve afectada. La afectación de la familia no solo se da desde el punto de vista económico, sino que va más allá, por los lazos sentimentales que están presentes.

A diferencia de las familias europeas o norteamericanas, en donde es raro que convivan varias generaciones en una misma vivienda o viviendas vecinas, las familias latinas conservan ese nexo durante varias generaciones. Por ello, cuando parte de umigration affect the family left behindna de esas generaciones decide irse del país original para probar suerte en otras latitudes, los lazos sentimentales quedan afectando al resto de la familia.

En muchos casos, cuando los migrantes son menores de edad y se desarrollan en sociedades tan diferentes a la de los padres, inclusive se empieza a perder la identificación con el país de origen, dándose entonces una brecha generacional que no existía hasta entonces en esa familia. Los menores de edad y los más jóvenes al crecer en sociedades tan diferentes a las originales, van sintiendo mayor identificación con las sociedades que comienzan a apreciar como las suyas, y llegan incluso a irrespetar y a sentir desprecio por las sociedades, tradiciones y culturas de sus antepasados, renegando de todo ese conocimiento.

En otros casos, cuando es un solo miembro de la familia el que decide emigrar con la finalidad de apoyar económicamente desde otro territorio, a la larga se constituirá en una ruptura familiar, ya que aunque esté presente con el apoyo económico que llega a través de una remesa familiar y que se traduce en comida, estudio y bienestar para los suyos, la parte afectiva, la cotidianidad, el compartir las alegrías y el día a día, se ve afectado.

La decisión de emigrar no es sólo competencia de una persona, sino que debe ser considerada y acordada por todo el núcleo familiar a fin de evitar las peores consecuencias.